De acuerdo con el folklore del siglo veinte, las leyes de la aerodinámica prueban que el abejorro debería ser incapaz de volar.
José Manuel Guerra Sanz
José Manuel Guerra Sanz
Al apretar esta suerte de uvas con los dedos, lo que sale es una diminuta y perfecta sepia, con un poco de agua marina. La sorpresa, no es menor que si una noche, al hacer la cena, rompemos un huevo y resulta que lo que sale es un pollo, piando, pues la sepia está viva, allí, en su cáscara negra…LA VIDA TRANQUILA…LEER MÁS
Mónica Fernández-Aceytuno