Linneo lo bautizó como Aesculus hippocastanum, castaño del caballo, haciendo referencia a la leyenda que aseguraba que los turcos alimentaban con sus frutos a los caballos viejos.
Joaquín
Joaquín
¿Para quién estamos escribiendo que jamás nos conformamos, ni nos parece que está bien escrito lo que escribimos?
Un deseo para el año que comienza: Escribir mejor.
Feliz día nuevo del año nuevo,
Mónica Fernández-Aceytuno
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¿Para quién estamos escribiendo que jamás nos conformamos, ni nos parece que está bien escrito lo que escribimos?
Un deseo para el año que comienza: