Hace ya muchos años me decía el guarda de una finca de reses de la Sierra de Andújar que estábamos en una luna "lloveora".
En la Tierra, al principio y al final, está el mar.
Mónica Fernández-Aceytuno
Siempre me quedo mirando, como esta mañana al pasar navegando, a esta pareja de eucaliptos que parecen haber germinado juntos, y esperar, a la vez, la misma suerte.
Al principio pensé que dos semillas habrían ido a parar en lo alto de esos dos montículos pero ahora empiezo a barruntar que quizás fue el agua el que los ha dejado aislados y a la vez unidos en su destino que, no me cabe ninguna duda, será el mar, que es el que siempre gana.
En la Tierra, al principio y al final, está el mar.
Buen día,
Mónica

Mónica Fernández-Aceytuno