No hay política más valiente que la de plantar árboles, que no es cosa de hoy para mañana, sino de aquí a varios siglos.
Por aquí, por tierras cacereñas, las dehesas están así, infinitamente florecidas.
Por aquí, por tierras cacereñas, las dehesas están así, infinitamente florecidas.
Un saludo.
Pilar.
