En primavera cuando están recién salidos y mojados por la lluvia, los políporos parecen eventraciones del árbol, como si por dentro tuvieran sangre y tripas en vez de madera y savia.
Iñigo
Iñigo
El cerezo que plantaron mis nietos hace dos años está en su primera floración. Aunque, por supuesto, no se puede comparar con los del Jerte, es una bella estampa. Ojalá que la “esperanza de un fruto cierto”, como diría Fray Luis, se convierta en realidad. Ya te contaré.
Un abrazo. Joaquín