Y escribe el lector:
“Distraído con la búsqueda de árboles singulares, no me había dado cuenta de que en mi calle ya habían florecido las acacias, que todavía conservan las legumbres del año pasado.
De niño, en Madrid, donde hasta mayo no florecen, a sus flores las llamábamos ‘panyquesillo’. Nos gustaba su saborcillo dulce.”
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17:25
Estimada Mónica:
En primer lugar quería decirle que me encanta su columna de Galicia, es todo
poesía, le saca sol a todo lo que le rodea y esa luz es maravillosa.
Se acerca con un pequeño tractor rojo y un remolque metálico del que cuelga un cubo azul.
Mónica Fernández-Aceytuno
Este río es un sueño que existe.
Mónica Fernández-Aceytuno