Florecidos los perales, limpias las cerezas, sahucos con las corolas señaladas, y los vizcobeños meciendo los ramilletes de tupidas flores, por encima de lirios,coronas y zapatitos de la Virgen.
María Luisa
María Luisa
Los peruanos Giovana y Gustavo han vertido al pie del paraguayo las cenizas de la chimenea. Tengo que preguntarles si han leído las Geórgicas. Es una delicia leer a Virgilio en la magnífica traducción de Fray Luis: “…El continuo/ uso trocando, ansí, pues, se aligera,/ con tal que sin empacho ni recelo/ hartes de estiércol grueso el flaco suelo./ De estiércol y ceniza torpe, inmundo,/ esparce largo el campo adelgazado/ que ansí y mudando esquilmo se fecunda/ la tierra…” Menuda lección de agricultura.
La sombra que el todavía dormido paraguayo arroja sobre el suelo parece como si fuera su reflejo en un espejo.
Un abrazo. Joaquín
Joaquín