El de las charcas empequeñecidas y rodeadas del brillo de sus sales o de las tierras agrietadas y el de la huida de muchas de sus aves.
Isabel Fernández Bernaldo de Quirós
Isabel Fernández Bernaldo de Quirós
Yo también vuelvo a la ciudad. He dejado vestidos los chopos y los álamos del río. Con la casa puesta a mirlos, petirrojos y gorriones. Florecidos los perales, limpias las cerezas, sahucos con las corolas señaladas, y los vizcobeños meciendo los ramilletes de tupidas flores, por encima de lirios,coronas y zapatitos de la Virgen. Al derretirse la nieve, el cauce del río se ha ensanchado y cubre en algún tramo, los paniquesillos atrevidos que se han acercado demasiado a las orillas.
María Luisa
María Luisa