Los somormujos lavancos, esas aves con esos preciosos moños que bien podrían pertenecer alguna tribu urbana, están también en el agua.
Juan Carlos Delgado Expósito
Juan Carlos Delgado Expósito
La huella del caballo en la nieve, alargada como una sombra, es una despensa abierta para las aves.
Como ayer me dijeron que estaba nevando en la sierra, hubiera querido ir, no para ver la nieve, sino las huellas.
Ojalá pueda acercarme en tren esta semana y traer aquí muchas fotos.
Buen día,
Mónica
Al mirar hacia el Este, en la constelación de Orión, se puede ver a las Tres Marías titilar de frío en la noche sin luna que, al menguar, sale tarde, a la hora de la escarcha, cuando el agua ya cruje y lo oscuro se ha vuelto blanco…Leer más de LAS HUELLAS SE HAN HELADO
Mónica Fernández-Aceytuno