Esta diminuta musaraña habitaba en un muro de piedras que delimitaba una finca. Se dejaba ver frecuentemente entre las oquedades.
Las he visto por vez primera, las piñas de sequoia, esta tarde en la Casita del Príncipe de El Escorial.
Las he visto por vez primera, las piñas de sequoia, esta tarde en la Casita del Príncipe de El Escorial.
Qué árboles tan imponentes.
Os dejo arriba más fotos.
