El señor de los topos tiene una casa soleada con un cierre de mirto que no llega a la cintura
Garceta grande
Garceta grande, captada ya en el atardecer-anochecer del día 10 de los corrientes.
No es que fuera nada extraordinario, pero como tenía un plumaje tan blanco y brillante, resaltaba en la oscuridad de la tarde.
Juan Antonio Twose
