Recogí el ancla con prisa, y lentamente, al ralentí, me acerque al pez...si, si, al pez, la aleta no era de ningún cetáceo sino de un tiburón peregrino, un pez enorme, de algo más de 5 metros, algo mayor que la propia embarcación.
A mi tambien me pasó algo similar con un nido de buitron y quisiera compartir con ella esta experiencia…
Hola Monica,
En primer lugar me presento. Me llamo Sonia y soy una amante de la naturaleza.
Ahora mi comentario: Quisera ponerme en contacto (correo electrónico) de Pilar López Ávila que escribió la cronica:
ARQUITECTURA MARAVILLOSA (09/05/2010) es para preguntarle una cuestiones sobre esa crónica. Sobre dónde vive porque a mi tambien me pasó algo similar con un nido de buitron y quisiera compartir con ella esta experiencia…
Me encanta esta web, que dure muchiiissiiimoooo!!!
Saludos y muchas gracias.
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FOTO: Nido de Buitrón
AUTORA:Pilar López
