8:24 Traje ayer por la noche unas fotos de los calamares recién salidos del mar, pero no quise colgarlas aquí como había prometido, por lo tristes y feos que salían...
El suelo de esta dehesa es pura piedra. Y muy caliza.
El suelo de esta dehesa es pura piedra. Y muy caliza. Huele divinamente pues hay, como en todos los terrenos poco fértiles, gran cantidad de labiadas. Ahora, cuando ya se vislumbra el fin del invierno, el colorido es variadísimo. Para dar fe te adjunto las fotos de unos iris que, literalmente, han nacido de las piedras.
Un abrazo. Joaquín
