11:02 Las varas de saúco, huecas como un catalejo por las que se puede ver el mundo y de las que dicen que eran las varas que usaban para hacer magia en los cuentos las hadas, han prendido...
La catalpa
El árbol, la catalpa, está un poco desmejorada por las obras que hicieron a su alrededor el año pasado, pero me alegra ver que aún da estos frutos en legumbre más largos que un antebrazo, y cuyas semillas son las primeras que planté en la vida, en el alféizar de esta ventana de la casa de mis padres.
Todavía me asombra que con un poco de luz, agua y tierra, una semilla de un árbol.
Mónica Fernández-Aceytuno
