Crujió anoche la madera de los muebles. Sonaba a queja…
Bosque
Bosque de As Nogais, en los Ancares lucenses, hace dos días.
No os puedo expresar lo que siento cuando lo contemplo. Una mezcla de felicidad por verlo todavía, y de preocupación por no volverlo a ver.
Puede que por eso, de este bosque, escribiera para guardarlo.
Un fuerte abrazo para todos y feliz fin de semana,
Mónica


