8:50 Buenos y lluviosos días. No ha dejado de llover desde que escribí aquí la última vez, y empiezan a formarse charcos en los caminos de barro, justo en las hondonadas que dejan los tractores a su paso y donde nacen los renacuajos...
La catalpa
El árbol, la catalpa, está un poco desmejorada por las obras que hicieron a su alrededor el año pasado, pero me alegra ver que aún da estos frutos en legumbre más largos que un antebrazo, y cuyas semillas son las primeras que planté en la vida, en el alféizar de esta ventana de la casa de mis padres.
Todavía me asombra que con un poco de luz, agua y tierra, una semilla de un árbol.
Mónica Fernández-Aceytuno
