Comparación con tijera de podar para apreciar el tamaño de la oruga de la Esfinge de la Calavera, de la que nos escribe abajo un lector desde un cortijo andaluz.
Me encanta ese contraste entre la tierra cultivada y la cimarrón. Nuestra mano, tan cuadriculada, y la de sabe Dios.
Mónica Fernández-Aceytuno
Me encanta ese contraste entre la tierra cultivada y la silvestre, floreada, o la cimarrón.
Nuestra mano, tan cuadriculada, y la de sabe Dios.
Buen día,
Mónica
Tengo que definir cimarrón. ¿Creéis vosotros que podría aplicarse, como en América, también para la vida silvestre, no sólo para la domesticada que huye y se vuelve montaraz?
¿Hay algo más bonito que hacer el diccionario?
Cada día me tropiezo con una duda.
Saludos y gracias.
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Escrito para la colaboración que inicio hoy para”The Objetive”
Escrito para la colaboración que inicio hoy para”The Objetive”

Mónica Fernández-Aceytuno