9:18h Amanece completamente despejado, aunque yo no veo más que un trozo de cielo y las ramas de un ciruelo japonés, que es lo que se ve desde mi cama, de donde no puedo salir porque estoy baldada por las medicinas.
He tenido la suerte de que un roquero solitario se pusiera a cantar frente a mi casa, sobre una antena.
Pilar
He tenido la suerte de que un roquero solitario se pusiera a cantar frente a mi casa, sobre una antena. Y es que tenemos tan cerca la Sierra de la Mosca, que seguramente viene desde allí a la ciudad para buscar alimento, ya que lo llevo observando desde hace algunas temporadas.
Lo he grabado y, aunque el vídeo no es de mucha calidad, el canto es una maravilla y se escucha bastante bien.
Claro, que también se me escucha a mí diciéndole a mi hija que se calle, je, je… es que no paraba quieta…
Un abrazo.
Pilar.

Pilar