En estas maravillosas dehesas de encinas, varias veces centenarias,también esta mañana el carbonero común emitía su reclamo de manera incesante, preludio de los amores que llegan ya, con el buen tiempo y los días más largos.
En la Dehesa de Malapié he encontrado tres raros ejemplares de acebuches.
Joaquín
En la Dehesa de Malapié he encontrado tres raros ejemplares de acebuches.
En la Dehesa de Malapié, a la sombra del Toleíllo, castillo levantado durante el emirato de los Omeyas y ampliado posteriormente en la época califal, he localizado tres raros ejemplares de acebuches que cuando maduran sus aceitunas en vez de negras se vuelven blancas. Como verás en la foto que te adjunto son árboles extraordinariamente decorativos. Voy a intentar multiplicarlos. No tienen nada que ver con los olivos Leucocarpa cultivados en la Toscana italiana y curiosamente denominados Blanca de Spagna, aunque compartan con ellos el color de sus frutos maduros.
Un abrazo.
Joaquín

Joaquín