Por primera vez tenemos girasoles en la aldea.
Hace unas semanas escribí para ABC que, al contrario de lo que había pensado hasta entonces, que primero era el ambiente y luego la especie, me parece ahora que las especies van por delante, que de alguna manera avanzan, o pronostican, con su presencia, el ambiente que vendrá.
Que el girasol se haya dado bien en estas tierras, tan al norte, corrobora esto que barruntaba en principio sólo para las especies silvestres. En cualquier caso, está siendo una maravilla, ver crecer los girasoles al lado de casa.
Lo primero que he observado, es que estos girasoles no giran de momento hacia el sol, sino que miran siempre al Este, al primer sol del día. También que la sombra de mis robles, retrasa el crecimiento y la floración de los girasoles que, por encima de todo, quieren sol.
Buenos días,
Mónica




Todas las cabezuelas tienen insectos dentro


Hileras del campo de girasol

La aldea y el girasol / Aceytuno

La casa, el sol y el girasol / Aceytuno