Con Marte brillando, sin titilar, con su brillo fijo de planeta, y las Perseidas cayendo del cielo, las lapas dejaron esta noche un rastro químico mientras pacían, para regresar antes del amanecer al mismo lugar en la roca.
No se le pueden poner puertas a la vida.
Escrito para la colaboración que inicio hoy para”The Objetive”
No se le pueden poner puertas a la vida.
Escrito para la colaboración que inicio hoy comentando para “El Subjetivo” una foto de “The Objective”, a propósito del primer año marciano, 687 días, del Curiosity, con una impresionante imagen de Marte que me ha recordado al desierto de Argelia, donde hay vida, aunque no lo parezca.
Por lo que llevo observado, la vida tiende a caer, y a agarrarse, como las algas a esta viga hundida.
Para la Naturaleza, incluso más allá de la Tierra, todo puede ser arrecife.
A mi parecer, no se le pueden poner puertas a la vida.
Buen día,
Mónica

Escrito para la colaboración que inicio hoy para”The Objetive”