Estaba el lirón dentro de un tronco y tiene un sueño tan profundo que el flash no le despierta.
Roberto Ragno
Roberto Ragno
Están los tilos en Nueva York plenamente florecidos, y los cornejos con esas brácteas grandes y blancas que parecen alas de mariposas de la col; y los antiquísimos Ginkgos, con sus ramas delgadas como los huesos de un esqueleto y sus hojas en abanico.
Entre tanta arquitectura y tanta gente y tanto asfalto, se te van los ojos al verdor de los árboles.
Buen fin de semana,
Mónica
Bajo la lluvia y un cornejo florecido en Williamsburg, NY. Lo que parecen flores son brácteas, hojas blancas. pic.twitter.com/hGmK9djNB8
— Mónica F.-Aceytuno (@aceytuno) June 14, 2014
Mónica Fernández-Aceytuno