Al ver esta preciosísima fotografía realizada el sábado pasado en la laguna de la Janda, en Zahara de los Atunes, por Cristóbal García Meléndez, me pareció que las aves que están posadas en la alambrada
Los paraísos de nuestras calles están empezando a perder las drupas doradas que tan bellamente
Querida Mónica:
Los paraísos de nuestras calles están empezando a perder las drupas doradas que tan bellamente adornaban sus ramas desnudas de hojas. Son árboles preciosos que hacen honor a su nombre, Melia azedarach, cedro noble, árbol noble. Durante todo el año, ya sea en primavera con sus panículas de olorosas flores lilas, como en verano y otoño, con su exuberante vegetación, o ahora, en invierno, con sus frutos dorados que parecen adornos del árbol de Navidad, los paraísos embellecen nuestras ciudades.
Recordaba yo hoy a los paraísos al ver cómo, pasado ya el día de Reyes, veo desmontar los árboles de Navidad guardando con mucho cuidado las bolas multicolores que los adornaban para volver a colocarlas el año que viene. A los paraísos no es necesario guardarles los frutos. Con gran generosidad, las flores de la ya cercana primavera darán lugar a nuevas bolitas doradas que volverán a embellecer nuestras calles las navidades próximas.
Un fuerte abrazo. Joaquín
