No se puede vivir sin dormir,
y probablemente tampoco se puede vivir sin soñar.
Feliz Día Mundial del Medio Ambiente.
Un fuerte abrazo para todos,
Mónica

Este artículo lo ha escrito
Post relacionados
Si un millonario arruinado decidiera abrir un restaurante con lo…
f. Madriguera del conejo.
La primera vez que vi un pelícano fue sobre un…