Sentado en la orilla del río Ardila, en uno de sus tramos a su paso por tierras de Valencia del Ventoso, el agua sonora y cristalina se mezcla con otros sonidos de esta mañana de primavera:
Te mando una foto de esta maravillosa flor tan poco querida por nadie, me fascina su olor, sobreviviendo en tanta aridez.
Gonzalo del Río
