Los ojos, esos prisioneros, se escapan mirando lo que les rodea, y aunque prefieren el horizonte porque así llegan más lejos, también les entretienen muchísimo esos pequeños detalles donde se detiene el infinito.
Mónica Fernández-Aceytuno
Mónica Fernández-Aceytuno
7:42 del Miércoles 18 de Febrero de 2009
Buenos días. Nunca, hasta ayer, había visto una gaviota con la cabeza tan oscura.
Buenos días. Nunca, hasta ayer, había visto una gaviota con la cabeza tan oscura.
El pico de San Lorenzo está todavía intensamente blanco recibiendo la luz y el calor del sol que devuelve al valle
