Agradecemos a Luis Javier Rodríguez de Mena el envío de esta fotografía realizada la semana pasada en las Islas Ballestas, en Perú. Es una suerte en este caso que las fotos no atrapen el olor porque imagino que estas islas se parecen a
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De San Millán a Pazuengos, una pequeña aldea perdida en la Sierra de la Demanda, hay un camino precioso, cerezos silvestres cargados de diminutas cerezas, saúcos llenos de flores blancas, bizcobeños con prometedor fruto, acebos majestuosos con su eterno verde, un clareado encinar que en el sotobosque se llena de cimbreantes margaritas, amapolas y hierbas espigadas. Los robles se han dado la mano de un lado al otro del camino,dejando un pequeño tramo entoldado, y a sus pies helechos gigantes cubren la tierra. En los ribazos soleados, en los carasoles tomillos, oréganos y grandes troncadas de ontinas, esas margaritas sin pétalos que avergonzadas de su desnudez se unen en la raíz, para florecer todas juntas.
María Luisa
María Luisa