Es tan grande la avutarda, el ave tarda, el ave torpe, que puede llegar a pesar quince kilos, y le da tanto la vuelta a las alas mientras echa hacia atrás el cuello que parece, de lejos, una gran bola de plumas blancas.
Las cigüeñas blancas al anochecer sobre los bosques de tarayes tienen el color de los flamencos. MF-A
Las cigüeñas blancas al anochecer sobre los bosques de tarayes tienen el color de los flamencos.
Y los pollos de los flamencos son azules como el cielo.
Feliz fiesta de Santiago Apóstol,
Mónica Fernández-Aceytuno
10:19 del martes 25-7-2012
FOTO: Cigüeñas sobre los tarayes al anochecer (Julio, 2012)
AUTORA:MF-A
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