A la collalba rubia la conocí en Ciudad Real en el 1992 cuando el ornitólogo Herbert Karlreuter vino a ver las lagunas de La Venta camino de la Garganta.
RM
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Quizás los olivos y los naranjos, entre los cultivos arbóreos, y las fresas, entre los herbáceos, sean los que más están sufriendo los efectos del temporal. Los suelos embarrados y los daños en los caminos dificultan o incluso impiden la recolección. Una parte de la cosecha se ha caído ya al suelo. En contrapartida, los acuíferos se han repuesto, los pantanos están llenos y tenemos el riego de varios años asegurado. El agricultor vive de la esperanza.
Otro abrazo. Joaquín