Narcisos

Narcisos

Hay días que echo muchísimo de menos la tierra, como me sucede hoy, que está lloviendo y la ciudad me parece que no esta hecha para el agua, al contrario que el campo, donde la lluvia es una cortina que cae sobre la casa para que te quedes dentro, mirándola, o saliendo a pasear afuera, como entre cuentas de agua, con botas, impermeable y paraguas, para regresar, sin embargo, completamente empapada, la cara roja de frío y de lluvia, las manos entumecidas, pero feliz. Había veces que a mi perra le costaba seguirme cuando íbamos hasta el río de los Caballos bajo la lluvia ¡Qué gusto! Pocas noches duermo mejor que cuando llueve afuera. Y al día siguiente, aunque solo sea un segundo, sale el sol, mucho más de lo que la gente imagina cuando se habla de Galicia, y entonces en el terraplén del camino que se abrió en dos, casi vertical, como a los lados de un precipicio, aparecen estos narcisos silvestres emergiendo de la tierra en febrero. No me explico cómo se puede echar tanto de menos unas flores tan pequeñas.

Un fuerte abrazo para todos,

Mónica

De los narcisos cultivados escribí otro día:

Hoy está lloviendo, y hace frío, pero ahí están los narcisos florecidos al pie de los cerezos, adormilados de mirarse a sí mismos en el espejo de los pocos días en los que viven, amarillos como el sol, los narcisos bajo la lluvia.

Aceytuno.com
14-2-2011

Narciso cultivado / Aceytuno

Narciso cultivado / Aceytuno

Narciso silvestre / Aceytuno

Narciso silvestre / Aceytuno

Mónica

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