Comadreja

Comadreja

El mundo se vuelve de repente enorme cuando pasa la comadreja. No las he visto pasar más que dos veces en mi vida, y siempre cruzando una carretera, la última vez hace una semana, cerca de León.

El viento las hace salir afuera, como si les molestara bajo la tierra su ruido y su eco. Parece mentira que pueda existir un carnívoro tan pequeño, la huella, el pie con sus cinco dedos, mide sólo un centímetro, pero doy fe de que da caza y se lleva gansos que a su lado parecen gigantes. Cuenta Ernesto Junco, en su libro sobre los mamíferos salvajes de Asturias, que existía la creencia de que entraba en la casas de quien se metía con ella, y le destrozaba con los dientes la ropa de los armarios.

Por eso no digo que sea pequeña, sino que el mundo se hace grande cuando pasa.

Mónica Fernández-Aceytuno
ABC, 18-10-2004
Aceytuno.com

Comadreja (Mustela nivalis)/ Vicente Matellán

Comadreja (Mustela nivalis)/ Vicente Matellán

Mo me olvido de los delfines, que creo que son las toninas (y no atunes) que se nombran en el “Diario de a bordo” de Colón el lunes 17 de septiembre de 1492:

“Vieron muchas toninas, y los de la Niña mataron una.”

Porque el viernes 18 de enero de 1493 lo que se citan son los atunes:

“Pareció poca hierba en la mar; pero dice que ayer y hoy pareció la mar cuajada de atunes, y creyó el Almirante que de allí debían de ir a las almadrabas del Duque de Conil y de Cáliz.”

Entonces, ¿por qué existiendo la denominación de atún emplea en septiembre “toninas”?

A mi parecer porque eran marsopas, o delfines, y no atunes.

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