Las mazorcas

Las mazorcas

¡Cuántos nombres distintos recibe el corazón de las mazorcas!

Por ahora he recolectado, gracias a vuestra ayuda, al menos cuatro: zuro, carozo, corozo y el último, carolo, todos para designar el corazón de la mazorca desgranada que también tiene usos muy variados: desde encender el fuego, o calentar las antiguas planchas de hierro, hasta su utilización como pienso sustitutivo de la bellota en los cerdos.

De momento los cuatro términos ya están en el diccionario.

Gracias de nuevo y buen día a todos,

Mónica

Si bien al principio las primeras hojas del maizal aparecen tímidas y silenciosas sobre los terrones, es un cultivo que se ve y se oye crecer, pues según van espigando las hojas acaban por rozar unas con otras y así que sopla un poco el viento, todo el maizal murmura. Hasta hace poco, se quitaban estas hojas a las puertas de las casas y la mazorca se echaba en un montón que era dorado, rojo si era maíz reina. Y esas hojas, al secarse, se volvían crujientes y amarillentas y repetían el sonido del maizal, pero más ronco, como la voz cuando envejece, y con ellas se hacían colchones también ruidosos y murmuradores más de EL MAÍZ

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