Berrea

Berrea

Suele empezar la berrea en cuanto caen unas gotas de agua, como si estuvieran esperando los venados que la lluvia les bendijera el celo.

En las zonas bajas del sur de España suele comenzar a finales de agosto y principios de septiembre, según la altitud y la latitud puede variar el inicio en varias semanas, y la duración de la berrea se prolonga incluso un mes para hacer coincidir los partos con la mejor época del año, que es la primavera, cuando todo es pasto y hoja y rama nueva, porque el venado es más ramoneador, comedor de ramas, que de hierba: se calcula que el 73% de su dieta, son especies leñosas.

¿Y vosotros? ¿Ya habéis oído la berrea, o al menos sabeis de alguien que la haya oído estos días?

Os dejo con un par de artículos en los que nombro la berrea. Si no los habeis leído, espero que os gusten.

Saludos,

Mónica

CIERVOS POR LA PLAYA

Ya debería llover en Doñana, pero ayer sólo había un poco de niebla y la berrea de los ciervos, como otra bruma, sobre la marisma.

Por la berrea no van a la playa, pues andan con las tropas de ciervas, pero así que se acabe, tal vez esta semana, que ya está floja, volverán los venados a la orilla. De mil son tres los que tienen esta costumbre, asegura Manuel Corento, guarda del Parque, y suelen ser sólo los que nacieron en esos corrales donde las dunas vuelan hasta la copa de los pinos. Se sabe que se acercan al mar por las huellas que aparecen por la mañana en la arena húmeda: por cada pie dos lunas enfrentadas, simétricas, una menguante y otra creciente, que dejan los dedos tercero y cuarto. También hay huellas de cochino. El ochenta por ciento de los jabalíes de Doñana se acercan de noche a comer pescado, y lo que encuentren tirado en la arena. Y eso pensé yo cuando vi asombrada las huellas del ciervo, si se trataría de uno de esos nuevos comportamientos que surgen con los tiempos. Pero leyendo a Virgilio, la Eneida que escribió hace dos mil años, resulta que Eneas, al trepar a un acantilado, “observa a tres ciervos/ vagando por la playa”.

Como otro mar, el tiempo tiene sus islas. Nada ha cambiado para el ciervo de Doñana.

Mónica Fernández-Aceytuno
ABC, 21-9-2003
Aceytuno.com

LOS AMORES Y LAS ANSIAS

La berrea ha pasado por encima de todas las voces, de todos los ruidos que se han oído esta semana. De nada le ha servido a la M-40 su murmullo de catarata continua, ni a los niños gritar en el recreo, ni a las nubes tronar sobre el campo, porque el primer bramido fue tan fuerte que se abrió paso entre todos los sonidos, como se abre paso el amor que viene del alma y quiere salir por los dedos.

Dicen que los ciervos se han vuelto pendencieros, que visitan los bañiles y revolcaderos y que así se les nota el celo: por las manchas de barro; que se pelean y tratan de volcarse unos a otros con las cuernas y que, a veces, se quedan enredados y mueren sin desligarse.

Andan inquietos estas noches y al mínimo sonido, responden. Su potente bramido se aferra al aire y despeja el horizonte de otros sonidos, ruidos que son como caricias que solo vienen del cuerpo.

“La berrea es el gritar/ los amores y las ansias/ de los machos de verdad.” (Soleá anónima de la marisma andaluza)

Mónica Fernández-Aceytuno
Cambio 16
30-9-1994
Aceytuno.com

Berrea / Juan Carlos Grande Miguel / Por cortesia del Centro de Documentación del Parque Nacional de Monfragüe

Berrea / Juan Carlos Grande Miguel / Por cortesia del Centro de Documentación del Parque Nacional de Monfragüe

Reunión / Cristóbal García

Reunión / Cristóbal García

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Hay 2 comentarios para este artículo
  1. Pilar López en 2:13 pm

    El pasado martes por la tarde estuvimos escuchando la berrea en la Sierra de San Pedro. Este año se ha adelantado porque el mes de septiembre se ha iniciado con tiempo frío y lluvioso, por eso escuchamos berrear muy lejos solamente a dos machos.

    La tarde se completó con la observación de dos buitres leonados y uno negro que se posaron sobre un alcornoque para la dormida, y un precioso colirrojo real que seguramente estaría de paso hacia zonas más sueñas.

    Un saludo.

    Pilar.

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